En ocasiones veo....

Querido Diario:
Bien es sabido por el público en general y por ti en particular, que últimamente frecuento mucho más éstos mundos virtuales del Sr. Linden, y que conozco gente que de otra forma no habría conocido en la vida.
Y la gente me ralla.
Mucho.
De tal forma que en mi mente crece una teoría de éstas... ¿como decirlo? ¿"conspirativas"?. Bueno, no llega a tanto, pero esa teoría crece entre mis agotadas neuronas.
En ocasiones veo que la gente actúa en su propio beneficio, sin pensar en los sentimientos de los demás que interactúan con ellos. Y si, querido Diario, detrás de estas preciosidades de avis hay gente que siente y padece, gente de muchos lugares y con formas de pensar distintas, mentalidades distintas, países diferentes, culturas que no conocemos.
Lo que me está rallando es una consecuencia de compartir tiempo con ellos, de ver como son conmigo, a solas, y como se comportan en "sociedad", y créeme Diario si te digo que no termina de gustarme, aunque a veces comparta sus decisiones y las acate por simple pereza o aburrimiento.
Nunca me ha gustado ser una oveja en un rebaño, ni que me utilicen para "aumentar tráfico" en ningún evento, ni que me pongan en duda sin ni siquiera hablar conmigo. Ese sentimiento es algo que se va acumulando dentro de mí y poco a poco va haciendo una heridita, de esas que no sabes como te hiciste, pero que al final sangra. Y lo que sangra duele.
Así que, querido Diario, no te extrañe si paso más días en casa, o cazando "almas de lágrimas" en compañía, que codeándome con la Jet Set de la virtualidad. Sabes cual es mi rollo, y no es ese precisamente.
Aprovecho para escribir también en tus páginas que, a veces, entre tanta superficialidad, encuentras almas maravillosas que desprenden magia. Esas son las que no me gustaría perder y las que quiero que sigan a mi alrededor.
Sabes que soy reacia a escribir nombres, ya que tus hojas pueden ser vistas desde muchos lugares del metaverso, pero esas personas saben quienes son, o por lo menos, lo sabrán.


Comentarios
** Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y solo ser más cuidadoso en quien confías dos veces.
** La insatisfacción procede, casi siempre, de no recibir un poco más de lo que se da: el sentimiento de no efectuar un buen negocio.
Desde donde esté, nos sigue protegiendo.