Recuerdos



7 de Agosto 2010 , 5 AM
Sonó el despertador como cada mañana, entre bostezos alargó su mano para apagarlo, solía dejarlo sonar algunos minutos, mientras se estiraba y retozaba sobre la cama. Abrió los ojos, pero no reconoció el lugar donde se encontraba, no estaba sobre su cama, reposaba en un lecho de nubes, no había techo, veía todo el firmamento frente a ella, las estrellas estaban muy cerca, casi podía tocarlas con las manos.


Entre sorprendida y algo asustada, se frotó los ojos, incluso se pellizcó el brazo hasta hacerse una pequeña marca, pero nada cambió, estaba despierta y estaba en un lugar desconocido por ella. Se acercó al borde del lecho de nubes, miró hacia abajo y también veía el infinito, pese a ello, sintió la necesidad de ponerse de pie, lo hizo cuidadosamente, primero un pie, comprobando para su sorpresa que no se caía, que podría caminar por esa inmensidad. Despacio posó el otro y se incorporó, dio un paso y ante ella aparecieron tres luces, una roja, una verde y una amarilla. Sus formas eran similares a las de una puerta, pero algo más ovaladas y estrechas, las miró y decidió atravesar una de ellas.


¿Cuál eliges?
Roja – Sigue en el capítulo 2
Verde – Sigue en el capítulo 3
Amarilla – Sigue en el capítulo 4


2. La sala de la chimenea
Con paso firme, se dirigió a la luz de color rojo y la atravesó. Apareció en una enorme sala cuadrada, con paredes de piedra brillantes, se veía incluso reflejada en ellas y al fondo una impresionante chimenea con una enorme hoguera, que calentaba con creces toda la estancia.


Avanzó hacia ella, a cada paso notaba más fuerte el calor que desprendía, le gustaba, sentía en su piel como caricias, hasta que quedó delante de la gigantesca chimenea. La observó y apreció en ella tres pequeños relieves. Eran caras, una sonreía, otra reflejaba sorpresa en su rostro y otra dormía.


Alargó su mano sobre una de ellas, y apreció que se hundían hacia adentro, eran resortes, retiró la mano, las miró y ....


¿Cuál eliges?
Sonrisa – Sigue en el capítulo 5
Sorpresa – Sigue en el capítulo 6
Dormida – Sigue en el capítulo 7


7. El sueño
Se decidió por apretar el rostro que dormía, esto hizo que la pared de su izquierda, se elevara como el telón de un teatro, apareciendo ante ella, una hermosa isla paradisíaca.


Su vegetación era frondosa, pero adivinó ver un sendero que la dirigía hacia la playa, comenzó a caminar por él, lo observaba todo según avanzaba, las flores, los animales que se cruzaban a su paso, disfrutaba con el sonido de la naturaleza, la encantaba ese lugar. No tardó mucho en llegar a la playa, la arena era fina, muy blanca y el mar relucía con su hermoso azul turquesa que se confundía con el cielo, totalmente despejado en el que brillaba un sol radiante.


Se acercó hasta la orilla, comenzó a caminar con sus pies dentro del agua. A lo lejos divisó una pequeña construcción que estaba metida dentro del mar, muy cerca de la orilla y hacia allí dirigió sus pasos.




Llegó a ese lugar, era una pequeña casa pesquera, construida sobre una plataforma que se metía en el mar, estaba abandona y bastante deteriorada, aún así, ella entró. Era una sola habitación, estaba muy sucia y no había nada salvo un viejo baúl. Empujada por su curiosidad lo abrió, en él encontró un papel doblado, lo cogió, lo desdobló y leyó lo que ponía:


“Hola mi amor, perdóname por colarme en tus sueños, sólo quería decirte lo mucho que te quiero, darte un beso y desearte unas felices vacaciones.”


Entonces despertó.
FIN



Morri ♥

Comentarios

H ha dicho que…
Yo cenarìa mñas ligero... te hace tener pesadillas.
Cuidate!!

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