Sinceridad... divino tesoro.
La tarde era fantástica para pasear por los jardines que tenia en frente del hotel, y como hasta las 9 no había quedado, le daba tiempo de sobra a darse un relajante baño y dar una pequeña vuelta por los jardines. En su cabeza rondaba una idea... una sola. Recuperar lo perdido con él. No sabia si era la mejor opción o no, no sabia nada, solo que le tenía que decir millones de cosas y que posiblemente él, no lo entenderia nunca.
Queria decirle que todo lo anterior en sus vidas fue un error, que nunca quiso alejarse de su vida, las circunstancias a veces hacen que en tu camino tengas que tomar unas decisiones, que son drásticas, pero que casi siempre, no traen el resultado esperado.
Esa noche era "su noche" y la iba a aprovechar... total, los médicos ya le dieron su diagnóstico... 6 meses, un año a lo sumo, y no tenia nada mas que perder.. o si.
Se metió en el baño y preparó uno caliente, de espuma, como siempre le habia gustado...
Recordó aquellos largos baños juntos.. sus manos recorriendo su espalda... las risas con el agua... y como solían terminar.... lo tenía que recuperar, al menos esa noche sabía que sería suyo... después... ya veriamos lo que pasaba.
Todo a punto, se arregló con cuidado y esmero, no quería que fuese evidente lo que pensaba hacer, pero tampoco iba a presentarse en vaqueros y sueter de cuello vuelto. Ante todo presumida... siempre presumida.
Se presentó en el hotel con un ramo de rosas blancas, sabía que eran sus preferidas y que en ese detalle no podía fallar. Estaba nervioso, y llevar algo en las manos le ayudaba a disimular su forma de temblar. A las 9 en punto, con puntualidad británica, entraba en el hall del hotel, con su mejor sonrisa y buscando a su pareja con la mirada.
El hall era ámplio y con una decoración sencilla, con varios sillones para descansar, o hacer tiempo mientras esperabas a los huéspedes. A la derecha de la entrada estaba la recepción del hotel, al fondo, los ascensores, y uno de ellos bajaba en ese momento.
Se abrió la puerta del ascensor, y detrás de otras dos personas, la distinguió. La melena suelta, morena y hasta la cintura, como siempre le gustaba ir... estaba espectacular. Una camisa blanca, con pañuelo gris al cuello, y unos pantalones de pinzas grises junto a unos zapatos de tacón completaban el conjunto.
Bajó del ascensor sonriente, como aquellas veces que se esperaban en la puerta del colegio, y sintió como se buscaban con la mirada.
Sus miradas se cruzaron, y por un espacio de tiempo que parecía no terminar, no existían nada más que ellos en el hall del hotel.
Se acercó a ella... ella se acercó a él, y se fundieron en un gran abrazo que ninguno de los dos quería terminar.
-- Sabes?? estás preciosa!
-- Sabes?? mientes fatal!
-- Si, claro, por eso no dejan de mirarte esos dos chinos del fondo de la sala, verdad?
-- Serán gays y te miran a ti, que estás deslumbrante.
-- Si seguimos así, no vamos a cenar.... Toma cielo, te traje éstas flores, espero que te gusten.
-- Eso es trampa, sabes de sobra que me encantan las rosas blancas.
-- Y tu que me encantan tus abrazos :) . Creo que deberíamos ir hacia el restaurante, está cerca de aqui, y la reserva es para dentro de 20 minutos. El tiempo contigo vuela.
-- De acuerdo cielo... vamos al restaurante, pero paseando, que quiero disfrutar de cada segundo de ti. Voy a dejarles el ramo en recepción y luego lo recogemos, te parece??
-- Por supuesto....
Dejó el ramo en recepción, se cogió del brazo de su pareja y salieron a la calle en dirección al restaurante, hablando y sin dejar de mirarse a los ojos, parecía que el tiempo por ellos no hubiese pasado. Daba lo mismo todo, sus miedos, sus temores... estaban de nuevo juntos y lo tenían que disfrutar. Ya se sabe que lo bueno dura poco, y no iban a perder esa oportunidad.
El restaurante era un italiano, segundo punto a su favor, sabía que le encantaba la pasta y las pizzas, así que no podía fallar.
Entraron en el restaurante. Su mesa estaba preparada y les acompañaron a ocuparla. Tomaron asiento y se dispusieron a pedir de la carta.
-- Qué vas a tomar tu?
-- Qué me recomiendas?
-- Aquí las pizzas son buenas, y las pastas también, depende del hambre que tengas. Creo que yo voy a pedir un cappelleti de solomillo, dicen que está para chuparse los dedos.
-- Yo pediré una pizza, pero me vas a tener que ayudar a terminarla ;)
-- Está bien... te ayudaré :)
La cena discurrió bien, entre risas, confidencias y anécdotas de la época de estudiantes. Los cruces de miradas, la complicidad que tenían... eso no había desaparecido.
De repente una pregunta le descolocó totalmente.
-- Por qué te fuiste y desapareciste de mi vida?
No venía al caso, estaba fuera de contexto, no sabía que contestarle... Le contaba la verdad? o salía del atolladero como buenamente pudiese?
Si crees que debe ser sincero y contarle su motivo, pon "contar" en el comentario.
Si crees que su motivo solo le incumbe a él, pon "no contar" en el comentario.
Si crees que puede continuar la conversación sin entrar en ese tema, pon "seguir" en el comentario.
El vídeo que os dejo, no tiene mucho que ver con el tema, pero también forma parte de "alguna historia" que ha podido suceder no hace mucho en la vida de alguien. Espero que también os guste.
Queria decirle que todo lo anterior en sus vidas fue un error, que nunca quiso alejarse de su vida, las circunstancias a veces hacen que en tu camino tengas que tomar unas decisiones, que son drásticas, pero que casi siempre, no traen el resultado esperado.
Esa noche era "su noche" y la iba a aprovechar... total, los médicos ya le dieron su diagnóstico... 6 meses, un año a lo sumo, y no tenia nada mas que perder.. o si.
Se metió en el baño y preparó uno caliente, de espuma, como siempre le habia gustado...
Recordó aquellos largos baños juntos.. sus manos recorriendo su espalda... las risas con el agua... y como solían terminar.... lo tenía que recuperar, al menos esa noche sabía que sería suyo... después... ya veriamos lo que pasaba.
Todo a punto, se arregló con cuidado y esmero, no quería que fuese evidente lo que pensaba hacer, pero tampoco iba a presentarse en vaqueros y sueter de cuello vuelto. Ante todo presumida... siempre presumida.
Se presentó en el hotel con un ramo de rosas blancas, sabía que eran sus preferidas y que en ese detalle no podía fallar. Estaba nervioso, y llevar algo en las manos le ayudaba a disimular su forma de temblar. A las 9 en punto, con puntualidad británica, entraba en el hall del hotel, con su mejor sonrisa y buscando a su pareja con la mirada.
El hall era ámplio y con una decoración sencilla, con varios sillones para descansar, o hacer tiempo mientras esperabas a los huéspedes. A la derecha de la entrada estaba la recepción del hotel, al fondo, los ascensores, y uno de ellos bajaba en ese momento.
Se abrió la puerta del ascensor, y detrás de otras dos personas, la distinguió. La melena suelta, morena y hasta la cintura, como siempre le gustaba ir... estaba espectacular. Una camisa blanca, con pañuelo gris al cuello, y unos pantalones de pinzas grises junto a unos zapatos de tacón completaban el conjunto.
Bajó del ascensor sonriente, como aquellas veces que se esperaban en la puerta del colegio, y sintió como se buscaban con la mirada.
Sus miradas se cruzaron, y por un espacio de tiempo que parecía no terminar, no existían nada más que ellos en el hall del hotel.
Se acercó a ella... ella se acercó a él, y se fundieron en un gran abrazo que ninguno de los dos quería terminar.
-- Sabes?? estás preciosa!
-- Sabes?? mientes fatal!
-- Si, claro, por eso no dejan de mirarte esos dos chinos del fondo de la sala, verdad?
-- Serán gays y te miran a ti, que estás deslumbrante.
-- Si seguimos así, no vamos a cenar.... Toma cielo, te traje éstas flores, espero que te gusten.
-- Eso es trampa, sabes de sobra que me encantan las rosas blancas.
-- Y tu que me encantan tus abrazos :) . Creo que deberíamos ir hacia el restaurante, está cerca de aqui, y la reserva es para dentro de 20 minutos. El tiempo contigo vuela.
-- De acuerdo cielo... vamos al restaurante, pero paseando, que quiero disfrutar de cada segundo de ti. Voy a dejarles el ramo en recepción y luego lo recogemos, te parece??
-- Por supuesto....
Dejó el ramo en recepción, se cogió del brazo de su pareja y salieron a la calle en dirección al restaurante, hablando y sin dejar de mirarse a los ojos, parecía que el tiempo por ellos no hubiese pasado. Daba lo mismo todo, sus miedos, sus temores... estaban de nuevo juntos y lo tenían que disfrutar. Ya se sabe que lo bueno dura poco, y no iban a perder esa oportunidad.
El restaurante era un italiano, segundo punto a su favor, sabía que le encantaba la pasta y las pizzas, así que no podía fallar.
Entraron en el restaurante. Su mesa estaba preparada y les acompañaron a ocuparla. Tomaron asiento y se dispusieron a pedir de la carta.
-- Qué vas a tomar tu?
-- Qué me recomiendas?
-- Aquí las pizzas son buenas, y las pastas también, depende del hambre que tengas. Creo que yo voy a pedir un cappelleti de solomillo, dicen que está para chuparse los dedos.
-- Yo pediré una pizza, pero me vas a tener que ayudar a terminarla ;)
-- Está bien... te ayudaré :)
La cena discurrió bien, entre risas, confidencias y anécdotas de la época de estudiantes. Los cruces de miradas, la complicidad que tenían... eso no había desaparecido.
De repente una pregunta le descolocó totalmente.
-- Por qué te fuiste y desapareciste de mi vida?
No venía al caso, estaba fuera de contexto, no sabía que contestarle... Le contaba la verdad? o salía del atolladero como buenamente pudiese?
Si crees que debe ser sincero y contarle su motivo, pon "contar" en el comentario.
Si crees que su motivo solo le incumbe a él, pon "no contar" en el comentario.
Si crees que puede continuar la conversación sin entrar en ese tema, pon "seguir" en el comentario.
El vídeo que os dejo, no tiene mucho que ver con el tema, pero también forma parte de "alguna historia" que ha podido suceder no hace mucho en la vida de alguien. Espero que también os guste.



Comentarios
"Contar"
Asi me entero yo tambien, que me estoy haciendo un marujo por tu culpa!
Besos!
"contar". No hay nada peor que el no saber. Aunque el saber pueda llegar a doler.
Un besote!
Un besazo enorme
En fin, por esta vez haré de abogado del diablo, y apuesto por la mentira....
Un besazo Morri (S t e d m)
La "verdad" y la sinceridad no siempre son la mejor opción, y la omisón de ellas no son mentir.
Los motivos de alguien para algo son tan personales tan íntimos que también hay que respetarlos.
La misma "verdad" no es siemrpe cierta para todos, ¿es mi verdada tú verdad?.
Muaaaaks
no por saber si lo que cuente es verdad o no,
si no por que , ese momento , ese lugar , ese tiempo juntos es lo que deberia importar sin mirar ni pensar en lo que pudo ser o no pudo ser.
nena que sigua la combersacion asta el final que me tienes intrigadisima.
muacks tkm