Mi puzzle.
Calderón decía que la vida son sueños.... y yo creo que estaba algo equivocado. Para mi, la vida en general, es un gran puzzle que poco a poco montamos.
Al principio, todo es novedad, y todas las piezas encajan más o menos bien, siempre bajo la atenta mirada de nuestros padres que nos enseñan las bases para empezar todo el entramado. Pero con el paso del tiempo, las cosas se complican.
En SL la cosa es más o menos igual. Es un puzzle dentro del Gran puzzle de la vida, (por que para mi, SL no es un juego, lo repetiré mil veces si es necesario).
Cada persona que conocemos, cada situación que vivimos es una pieza que formará parte de ese puzzle, para lo bueno, y para lo malo.
En muchos momentos no tenemos ni idea de donde colocar la pieza que tenemos entre manos, si colocarla como indispensable, o solo está ahí para recolocar otras piezas que andan sueltas por la mesa y en un futuro serán importantes en tu puzzle.
En muchas ocasiones, solo hablando con la gente, se podrían colocar muchas piezas de golpe, pero somos tercos, obstinados y cabezotas, y en lugar de hablar, callamos... ¿Por qué? por miedo, ese miedo que paraliza y coarta.
A veces, esas piezas, con el tiempo, cambian de color, o se estropean, o realmente, parecía que encajaban y no era cierto, y ya no forman parte de ese conjunto que pensabas que era lo más maravilloso que te había sucedido. Tal vez por que esa pieza no está en su lugar, tal vez por que se forzó el que entrase en ese sitio, quitándoselo a la que realmente encajaba, y que ronda suelta por la mesa esperando que te des cuenta de ello.
Otras veces, algo hace que la mesa donde está puesto el puzzle, se mueva, haciendo que las piezas encajadas se desencajen y tengas que volver a empezar.
Cuando repasamos el puzzle, es inevitable que algunas piezas hayan encajado con dolor, y son como pequeñas cicatrices que, con el paso del tiempo, van dejando de doler, y terminarán siendo pequeñas heridas de guerra que contemos a nuestros descendientes con la sabiduría del que ya ha vivido. Son esos surcos de unión entre pieza y pieza, tan necesarios como las piezas en si, por que si no hubiese cosas malas, tampoco podríamos apreciar las buenas.
Últimamente me he sentido como una pieza suelta, sin puzzle en el que participar, sin darme cuenta que delante de mis narices tenía el mejor puzzle que podía tener, Mi Puzzle.
Solo espero poder tener la paciencia y el valor necesarios para ir quitando las piezas que no corresponden a mi composición, y que se colaron con calzador, para poder dejar paso a las que si tienen su sitio ganado.
Gracias a:
Mami, por tu tiempo, por tus charlas, por ser tu... te quiero.
Rebe, por ser y por estar aun cuando no me lo merezco. tkm.
mi anónimo... ya sabes por que.
Al principio, todo es novedad, y todas las piezas encajan más o menos bien, siempre bajo la atenta mirada de nuestros padres que nos enseñan las bases para empezar todo el entramado. Pero con el paso del tiempo, las cosas se complican.
En SL la cosa es más o menos igual. Es un puzzle dentro del Gran puzzle de la vida, (por que para mi, SL no es un juego, lo repetiré mil veces si es necesario).
Cada persona que conocemos, cada situación que vivimos es una pieza que formará parte de ese puzzle, para lo bueno, y para lo malo.
En muchos momentos no tenemos ni idea de donde colocar la pieza que tenemos entre manos, si colocarla como indispensable, o solo está ahí para recolocar otras piezas que andan sueltas por la mesa y en un futuro serán importantes en tu puzzle.
En muchas ocasiones, solo hablando con la gente, se podrían colocar muchas piezas de golpe, pero somos tercos, obstinados y cabezotas, y en lugar de hablar, callamos... ¿Por qué? por miedo, ese miedo que paraliza y coarta.
A veces, esas piezas, con el tiempo, cambian de color, o se estropean, o realmente, parecía que encajaban y no era cierto, y ya no forman parte de ese conjunto que pensabas que era lo más maravilloso que te había sucedido. Tal vez por que esa pieza no está en su lugar, tal vez por que se forzó el que entrase en ese sitio, quitándoselo a la que realmente encajaba, y que ronda suelta por la mesa esperando que te des cuenta de ello.
Otras veces, algo hace que la mesa donde está puesto el puzzle, se mueva, haciendo que las piezas encajadas se desencajen y tengas que volver a empezar.
Cuando repasamos el puzzle, es inevitable que algunas piezas hayan encajado con dolor, y son como pequeñas cicatrices que, con el paso del tiempo, van dejando de doler, y terminarán siendo pequeñas heridas de guerra que contemos a nuestros descendientes con la sabiduría del que ya ha vivido. Son esos surcos de unión entre pieza y pieza, tan necesarios como las piezas en si, por que si no hubiese cosas malas, tampoco podríamos apreciar las buenas.
Últimamente me he sentido como una pieza suelta, sin puzzle en el que participar, sin darme cuenta que delante de mis narices tenía el mejor puzzle que podía tener, Mi Puzzle.
Solo espero poder tener la paciencia y el valor necesarios para ir quitando las piezas que no corresponden a mi composición, y que se colaron con calzador, para poder dejar paso a las que si tienen su sitio ganado.
Gracias a:
Mami, por tu tiempo, por tus charlas, por ser tu... te quiero.
Rebe, por ser y por estar aun cuando no me lo merezco. tkm.
mi anónimo... ya sabes por que.



Comentarios
Gracias por ser parte del mio.
¿Conoces el desiderata de Max Ehrmann? Bueno, tampoco se sabe a ciencia cierta si es suyo o él sólo lo tradujo del latín ... Quien sabe jejejje. Te lo pongo traducido y te añado un link donde viene en inglés con una musica preciosa. Dediderata significa cosas deseadas, aunque como verás todo se reduce a lo de siempre, buscar la felicidad, estar en paz con nosotros mismos y nuestro entorno. TQM un besote.
"Camina plácido entre el ruido y la prisa y recuerda qué paz se puede encontrar en el silencio. En cuanto sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas. Enuncia tu verdad de una manera serena y clara y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante, también ellos tienen su propia historia. Esquiva a las personas ruidosas y agresivas, ya que son un fastidio para el espíritu. Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado, pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos. Sé cauto en tus negocios pues el mundo está lleno de engaños, mas no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe. Hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales. La vida está llena de heroísmo. Sé sincero contigo mismo, en especial no finjas el afecto y no seas cínico en el amor pues, en medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años abandonando con donaire las cosas de la juventud. Cultiva la firmeza del espíritu, para que te proteja en las adversidades repentinas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo. Tú eres una criatura del universo. No menos que las plantas y las estrellas, tienes derecho a existir. Y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera.
Por eso debes estar en paz con Dios cualquiera que sea tu idea de El. Y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida. Aún con toda su falsedad, sus dolores y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso. Sé cauto, ¡esfuérzate por ser feliz!"